EN VOZ ALTA

Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

Umberto Eco. El nombre de la rosa

En Voz Alta, título de la exposición individual de Ángeles Sioli, expresa la voluntad de decir algo sin temor, modulaciones, o a medias; es decir, de manera indubitada y contundente. Así es como debe decirse NO a todos aquellos gestos de exclusión por parte de quienes sienten miedo hacia lo diferente, por percibirlo como una amenaza.

Diferente es la mujer que ejercita con naturalidad su derecho de igualdad y lo reclama cuando le es negado a ella o a cualquier otra, lo que se interpreta como un ataque a las estructuras heteropatriarcales que no conciben la normalización inclusiva de ambos sexos en el ámbito público, pretendiendo que se perpetúe un modelo que relega a la mujer a un plano de inferioridad.

Dice NO bien alto para neutralizar las voces que se levantan esgrimiendo argumentos falaces dirigidos a legitimar el racismo, cuyas raíces se hunden en el pensamiento supremacista de la raza blanca como la elegida por el Creador para difundir e imponer no solo su poder, sino también su cultura, con fines de dominio territorial y económico. Esta ideología jerarquiza al Hombre en función de la oscuridad de su piel, así, indios y, sobre todo, negros están en el último escalafón, lo que legitima la esclavitud.

Vuelve a gritar NO cuando, pretextando la defensa del creencia, se entona un discurso demonizador de otras creencias, Muleta que ampara en la aparente difusión de la verdad única e invariable, estrategias imperialistas que solo responden a los motivos expuestos en el anterior párrafo.

La artista dirige otro NO bien alto, a los prejuicios basados en el binarismo como única posibilidad para expresar las orientaciones de género y canalizar la vida afectiva y sexual. Es este, al igual que el de la mujer, un colectivo transversalmente atacado, al margen de localizaciones geográficas, creencias o posición social o económica, por el absurdo prejuicio de que pone en peligro los valores comunes a todos ellos, y que no son otros que los del heteropatriarcado.

Todas estas discriminaciones han generado y sustentan las estructuras de verticalización jerárquica de la sociedad, ya que, muy a menudo, es el poder adquisitivo lo determina el ascenso social de los grupos. Siendo algunos estigmatizados por el color de su piel, el sexo, la identidad de género o el credo religioso, con el subsiguiente veto al acceso equitativo a las mismas oportunidades de que el resto dispone, resulta tremendamente lesivo. Dinámica perversa que solo se puede imponer por la fuerza. Como contrapunto, el pensamiento cada vez mas orientado a la critica social propugna un espacio común horizontal, o heterotopia, en el que nada está por encima de nada, y donde el concepto de tolerancia queda desterrado, por presuponer superioridad moral del tolerante hacia el tolerado, que queda en deuda con él.

Es en los momentos de crisis cuando estos discursos calan hondo, ya que se da el caldo de cultivo idóneo: problemas económicos y deficiencias formativas, reforzadas por la manipulación informativa, mas bien desinformación, como sucede en la Alemania de los años 30, con tan nefastas consecuencias. Es cierto que en algunos zonas de procedencia de migrantes la aceptación de lo diferente no existe, pero ello no debe avalar que en las democracias occidentales ciertos populismos en alza animen comportamientos inaceptables. Los tiempos de crisis son el terreno mejor abonado para actitudes violentas, directa o simbólicamente, verbal o físicamente, destinadas a crear confusión y convulsión, sacando provecho del sufrimiento de unos a costa del sufrimiento de otros.

En Voz Alta quiere revertir la afonía de todos los que no hablaron durante siglos y que aún ahora no lo hacen con intensidad, firmeza y frecuencia. Recurre a la imagen de la rosa, a modo de ofrenda de amor. La rosa roja tiene un enraizado significado en relación al él, pero también al dolor, al sacrificio y a la crueldad. Según la tradición mítica, fue originariamente blanca y por diferentes avatares experimentó cambios cromáticos. La transformación al rojo está siempre vinculada a episodios trágicos, como las leyendas en torno a Afrodita, y Adonis. Algunos han querido forzar el equivalente a esta leyenda en la historia de Tisbe y Píramo, aunque Ovidio cuente en su Metamorfosis (4, 55-166) que son las blancas moras las que resultan teñidas por la sangre de los amantes suicidas. Sin embargo, la cita es oportuna, ya que versa sobre el amor alimentado por la voz, emitida a través de una grieta en el muro que separaba sus casas, ya que tenían prohibida cualquier relación. El muro separador es una imagen elocuente de los que hoy en día se erigen, material o retóricamente, a efectos separadores. 

La imagen de la rosa es portadora de múltiples connotaciones, es la flor simbólica por excelencia en occidente. Dante, en La Divina Comedia, sitúa a los bienaventurados en el Empíreo, dentro de una enorme rosa, desde donde es posible la contemplación de Dios. El cristianismo, insiste en la relación de la rosa roja con la sangre, en esta ocasión de Cristo, cuya corona de espinas se dice hecha con ramas de escaramujos, al ser símbolo de la copa que la recoge; símbolo del Grial, pero también de regeneración e inmortalidad, a través de la iconografía que refleja la conversión de su sangre en rosas.

En Voz Alta aboga decididamente por la diversidad. Igual que sucede en el medio natural, donde con cada especie que se extingue el planeta se empobrece, cada vez que negamos o nos negamos al otro perdemos oportunidades. La diversidad es la única forma de enriquecimiento personal, tanto de manera individual como colectiva. Y reivindica lo diverso con una perspectiva de mosaico cultural, antepuesto al ya periclitado de crisol de culturas, que conlleva la desaparición o debilitamiento de la mayoría, diluidas en una sola dominante. 

Tas la declaración de intenciones que constituye su vídeo NO, Ángeles Sioli elabora un relato ucrónico. El punto de partida es, precisamente, ese grito de negación con el que formula sintéticamente su deseo vehemente de revertir una situación real: la afonía de todos los que no hablaron durante siglos y que aún ahora no lo hacen con intensidad, firmeza y frecuencia. La negación serena, reiterada, indesmayable e insobornable, es un medio para poner énfasis en ese desiderátum, como lo es el time lapse, técnica en que se ha realizado y que refleja la voluntad y necesidad de aceleración del proceso. Le acompañan en el recorrido propuesto otras obras de disciplina y soporte variados, a través de los que hilvana la narración. Fundamental es la práctica del object trouvé, en la recolecta de pétalos y ramas/troncos de rosal, como lo es el tratamiento individualizado y pormenorizado de cada una de las partes del arbusto, en tanto que elemento significante que soporta toda la carga conceptual de significado, ya que sugiere, por una parte, una estrategia deconstructiva: descomponiendo su estructura va descubriendo sus diferentes significaciones; y, por otra, introduce el concepto desmontar, liminal en la génesis y desarrollo del proyecto.

El relato prosigue en las pinturas, dibujos y objetos escultóricos, en los que se denuncian hechos, también reales, de gran penetración en nuestro devenir cotidiano, a la vez que, muy sutilmente, sugieren otros posibles modelos relacionales. El uso de los colores rosa y azul alude al modelo binario de relaciones entre sexos, así como a la asignación de roles impuesta desde el nacimiento (Estereotipos y Estereoamantes). El convencionalismo cromático, no siempre actuó en el mismo sentido, siendo alterado por intereses comerciales, y, en ocasiones, símbolo subvertible por parte de las feministas (Azul, Rosa y Viceversa)

Las piezas Igual y Distinto, repiten la fórmula visual de los demás objetos escultóricos. Esta vez, por medio de signos convencionales de las matemáticas, con tanto parecido entre ambos pero conteniendo en si cada uno la idea de lo opuesto al otro, no siendo posible la convivencia entre ellos en relación a una misma cosa. Sin embargo, qué aspecto tan similar presentan y qué fácilmente modificables parecen a simple vista. Y esta es la propuesta y el reto que lanza la artista al poner en diálogo ambas obras. Los términos distinto, diferente y diverso no comparten significados. El ensayo de Marcos Fregosi Pensamientos frente a la crisis contiene profundas reflexiones sobre ellos en los otros campos de estudio que los manejan: lenguaje, sociología, psicología y filosofía, y es que no es cuestión baladí cuando se utilizan como fundamento de corrientes de pensamiento y de política excluyentes, que causan de graves conflictos. La vida lo contiene todo, por eso hay que buscar la aproximación y la complementariedad para alcanzar el equilibrio y la posibilidad de soluciones imaginativas conducentes a un escenario ideal de convivencia en equidad y paz. Ya para Nicolás Cusano, en De docta ignorantia, tratado filosófico publicado en 1440, Dios no era sino la confluencia de opuestos en un mismo ser, idea que está presente en casi todas las religiones (Mircea Eliade, Mefistófeles y el andrógino)

Al pintar los acúleos con esmalte de uñas de colores se enfatiza la función protectora de estas protuberancias -pseudoespinas- en la epidermis de las ramas y troncos del rosal. Este recurso, como los bordados de la pieza que cierra la exposición, remite a las tecnologías de construcción de género, dentro de los patrones binaristas -como lo es la taxonomía cromática de géneros-, respectivamente referidas a prácticas del maquillaje y a las tareas propias del rol asignado al sexo femenino, a las que con frecuencia recurren artistas afines al movimiento feminista, como estrategia de crítica identitaria y para elevarlas a la condición de arte. 

El cristal de los fanales y el cristal que sirve de soporte a muchas de las piezas de bulto es alusivo, en un caso al techo de cristal, concepto formulado en los 70 del siglo pasado, referido al tope invisible, pero real de facto, que impide a las mujeres progresar en sus carreras una vez han alcanzado un determinado estatus, reservando los siguientes escalafones de ascenso a sus colegas masculinos. Sin embargo, es de completa aplicación a determinadas minorías de contrastadas debilidades. El cristal donde se apoyan o sirve de base a otras piezas, lo es a la fragilidad del suelo por donde caminan los colectivos mas vulnerables, ya que puede romperse en cualquier momento, dando al traste con todo lo conseguido hasta entonces, cayendo a una posición profunda de invisibilidad e impotencia.

El último hito de la exposición nos sitúa entre otras dos obras puestas en diálogo. Universo Real, y Universo Ucrónico. Del mismo tamaño y diseño semejante -la última realizada con bordados sobre una tela translúcida- podrían superponerse, y en un juego similar al que hizo Godoy hizo con las dos majas de Goya, demostrar del modo mas didáctico posible cómo podrían ser las cosas si se hubiera practicado otro modelo relacional. Los acúleos bordados pierden toda connotación de amenaza al desaparecer las estructuras que hacían necesaria su función, transformándose en hermosas formas suspendidas en el espacio, una vez desprovistas de su inquietante papel. 

Ángeles Sioli posee una voz muy personal, uno de cuyos rasgos de estilo mas característicos es la conexión de las ciencias con la plástica, simbiosis de gran acierto que sucede a una ardua investigación. Como en otros proyectos, queda patente la interdisciplinariedad: botánica, matemáticas, genética, física, sociología, antropología.., junto a la fonética de los diferentes idiomas. Asimismo, el gusto por introducir cristales, con una mayor o menor grado de importancia como elemento dentro de las obras, debido a sus cualidades estructurales y a las posibilidades de modificación e interacción con otros materiales, así como a sus significados simbólicos.

La naturaleza en todas sus manifestaciones centra el interés de cada una de las líneas de estudio que ha abordado hasta el momento; también la naturaleza humana y su intervención degradante sobre el medio ambiente. Ampliamente considerado un ecosistema, en el que con una visión jerárquica el hombre ocuparía la cima, son muy preocupantes las dinámicas sociales y políticas en torno a las que se desarrollan sus actuaciones. Humboldt ya consideraba la naturaleza como un sistema en el que todos sus integrantes ejercían influencias mutuas, dejando establecido que las cuestiones sociales, económicas y políticas están detrás de los problemas que afectan al entorno natural. Íntimamente conectados al ecologismo están el pensamiento feminista y las mas recientes teorías poscoloniales, surgidas a finales de los años 40, para rebatir supuestos dogmas supremacistas, y que ponen de manifiesto conceptos como otredad/diferencia, en cuanto que fundamento para la construcción de identidad y subjetividad. Todas estas corrientes tienen en común su lucha contra el heteropatriarcado, que en tiempos de crisis es reforzado por las doctrinas neoliberales y el capitalismo salvaje. La naturaleza no pertenece a nadie ni somos dueños de la vida, que es un don, realidad y valor en torno al que deben girar todos los demás. Por ello la única opción aceptable es la de su conservación, poniendo las bases necesarias para una existencia conjunta sin limitaciones ni agresiones. Deleuze y Guattari, refiriéndose a la filosofía, escriben (Qué es la Filosofía): De lo que siempre se trata es de liberar la vida allá donde esté cautiva

Elena Vozmediano en un Cultural reciente, y a propósito de la pintura de historia, concluye que: Perdida la función que antaño desempeñó la vertiente histórica de la pintura, las disciplinas actualmente vinculadas con ella se enfocan a cometidos como la reconstrucción, el desvelamiento, la historia-ficción, la interpretación o el comentario al margen, el archivo alternativo…Asegura, por increíble que parezca -tan inseparable de nuestra concepción de este género es su imagen en los salones decimonónicos- que hoy en día y entendida de la manera anteriormente descrita, es la evolución de la disciplina histórica la que marca el paso al arte. Continua: En las últimas décadas ha incorporado perspectivas de raza y género, teorías poscoloniales y feministas que han propiciado el surgimiento de obras de arte que desentierran historias olvidadas. Por último, señala que aunque estas historias son, con frecuencia, personales, tienen una ejemplaridad social.

El proyecto de Ángeles Sioli encaja a la perfección en tales parámetros. En voz alta, metarrelato que utiliza la figura retórica de la metáfora visual, encarnada en la rosa, tiene una intención ejemplarizante, por lo que podría considerarse una fábula. Muy breve y minimalista en el plano formal, si bien exuberante en el fondo, para expresar consciencia, dentro del contexto contemporáneo de la posmodernidad, se podría catalogar como aforismo, por la construcción conceptual de la realidad, aun dentro de la ucronía. El aforismo es uno de los formatos con mayor presencia en todas las vertientes de la creación, muy apreciado por la concepción holística que favorece, pese a su aspecto fragmentario. La plástica no es la excepción que confirma la regla, dada su efectividad como herramienta de conocimiento y para el desarrollo de la sensibilidad y capacidad de implementación de soluciones imaginativas. 

Hay que pensar de manera crítica para conservar la vida, según, Suely Rolnik, que define la actividad de pensar desde un punto de vista ético y estético, formalizando una correspondencia entre lo bueno y lo bello, igual que Platón. Ético porque supone la búsqueda de lo bueno y Estético porque hallar una respuesta a la incomodidad del presente significa crear. En el libro, recientemente publicado, Esferas de la insurrección, puede leerse que: el arte podría ser el gesto crítico mas directo contra la subjetividad moderna.

En voz alta es un proyecto abierto. los títulos solo pretenden facilitar la interpretación de las obras , susceptibles de varias lecturas, de sugerente transtextualidad. igual que la rosa, cuya elección como elemento conductor del relato, obedece a su fácil asociación con el imaginario colectivo, dotada como está de la densidad simbólica suficiente para soportar la densidad argumental del proyecto, casi rizomática. Pese a ello el espectador es invitado a hacer su contribución, cerrando el círculo, aunque, si lo prefiere es libre para olvidarse de ellos y simplemente dejarse seducir por la belleza nada inocente de las piezas y del aroma que desprenden. Como reza la frase que encabeza este texto, traducida a nuestro idioma: al final, de la rosa, aunque no sea rosa y esté marchita, solo nos queda su nombre desnudo. Simplificando mas, Gertrude Stein escribió este verso: una rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

                                                                                                                                              Isabel Hurley

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